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27.1.10

A que no sabés...

...lo que le pasó al 10 de espadas


En las redacciones se cuenta que este décimo entre los arcanos menores de las espadas responde con gritos y quejas ante cualquier estímulo. Sinembargo, lo han visto invertido y cuentas los más chismosos que está logrando deshacerse de su tendencia melodramática. Sus amigas, las copas, le han enseñado a disfrutar de esta habilidad en los escenarios y ha encontrado un modo singular de convertir sus penas en aplausos. Nos alegramos por él!

6.1.10

Mejor te lo cuento yo

Cuestiones claras como el agua


Era una tarde desolada en el pequeño pueblo, todo se mecía bajo el suave silencio de la siesta. El brillo del sol hervía el asfalto y en cada esquina derretía los carteles desolados. La ciudad estaba en pausa, como cada día, la vida se detenía por un par de horas, o tal vez un poco más. El 10 de copas bailaba por las vereditas del pueblo, festejando tanto lugar para jugar, agradeciendo el aire caliente, saludando al sol. Giraba sin parar hasta marearse cuando, sin notarlo, la muerte se coló en su camino...

4.1.10

El Diario Íntimo de...

Los Amantes


"Ay! diario querido...!! No puedo evitar comenzar el año con estas confesiones... es inevitable para mi acostarme a relatarte mis dudas. Todos creen que mi amor es inmenso, que todo es pasión y ternura en una sola dirección... pero vos sabes que eso no es verdad, que yo no puedo evitar las dudas que no cesan en sacudir mis esfuerzos... Mirá bien en mi carta, vas a notar esa mujer de morocha cabellera jugando con mi concentración y el ángel que no logra encausarme...
Ella sabe de mi amor, pero también sabe de mi distracción... que debo hacer? Cómo transformar estas visiones?? No sé ya como hacerlo..."

30.12.09

Encuentros Cercanos

Las Reinas
Bajo las máscaras de protector y con licuados sobre la mesa, cuatro mujeres pasaban una tarde de sol y playa, como cualquier otra de Punta del Este. Cada grano de arena escondía una nueva discusión, y las charlas se perdían entre las tranquilas aguas de La Mansa. Todo parecía seguir el transcurso normal de la rutina de verano, sin embargo la esculpida imagen del sota de copas levantó polvaredas entre las reinas.La primera en notar su presencia fue la Reina de Espadas, distendida mirando el horizonte nunca había perdido ese extraño placer de observar con aire desde el más allá la escena playera, desde afuera gozaba sin tocar la arena, se paseaba a lo lejos, hasta el agua la tocaba con un aire de respeto. Su brillo se opacó cuando el pequeño copas rodó en el agua junto a la princesa de bastos.